Las universidades en Venezuela, que alguna vez estuvieron entre las mejores de América Latina, enfrentan una crisis profunda debido a la situación económica y social del país. La falta de inversión en infraestructura, la migración masiva de profesores y estudiantes, y la precariedad de los salarios han afectado gravemente la calidad de la educación superior.
La Universidad Central de Venezuela (UCV), la Universidad Simón Bolívar (USB), la Universidad de Los Andes (ULA) y la Universidad del Zulia (LUZ) han sido históricamente reconocidas por su excelencia académica. Sin embargo, muchas de estas instituciones han visto cómo sus campus se deterioran por la falta de mantenimiento y recursos. Además, la crisis económica ha hecho que miles de estudiantes abandonen sus carreras por dificultades financieras o por emigrar en busca de mejores oportunidades.
A pesar de estas dificultades, algunas universidades siguen siendo espacios de resistencia académica y científica. Profesores y alumnos han buscado alternativas como clases virtuales y colaboraciones internacionales para mantener la calidad educativa. Sin embargo, sin una recuperación económica y un mayor apoyo estatal, el futuro de la educación superior en Venezuela sigue siendo incierto.